Mostrando entradas con la etiqueta especie. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta especie. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de marzo de 2013

Los animales salen del armario

Uno de los muchos falsos mitos sobre la homosexualidad es la idea de que no es un comportamiento natural y por lo tanto se trata de una desviación. Días atrás, el Ministro de Interior Jorge Fernández Díaz, declaró en una visita al Vaticano que estaba en contra de asignar los mismos derechos al matrimonio gay porque "no garantiza la pervivencia de la especie".
Esta opinión entronca con la hipótesis de algunos científicos en el pasado, los cuales pensaban que la homosexualidad era una desventaja evolutiva porque resta tiempo a los encuentros en los que se puede tener descendencia. Es evidente que nuestro Ministro no desea ejercer de biólogo evolucionista pero también lo es que, al igual que aquellos antiguos expertos, desconoce algunos estudios científicos que contradicen sus argumentos.
A pesar de que hasta hace muy poco las referencias a este tema se eliminaban de los informes, hemos detectado comportamientos homosexuales en cientos de especies y no dudamos de que la lista seguirá aumentando cada año. Por ejemplo, las focas leopardo macho seducen a otros machos mordisqueándose y bailando sincronizados. Este cortejo suele terminar con un macho montando a otro.
En los albatros de Laysan, el 31% de las parejas están compuestas por dos hembras. En el ganso común, aproximadamente el 20%. Los ciervos o elefantes del mismo sexo se montan y los delfines macho se acarician. Lo mismo sucede en algunos insectos, jirafas, orcas, búfalos, cabras y un largo etcétera.
Hace un par de años, en el Parque Faunia (Madrid), dos machos de pingüino se hicieron 'novios', lo que incluía rituales de cortejo, monta y todo el repertorio de conductas que una pareja de esta especie realiza. Cuando los cuidadores tuvieron la oportunidad, les dejaron empollar un huevo de otra hembra que había tenido dos. Los 'papas' lo adoptaron y le cuidaron, le dieron calor y regurgitaban la comida para la cría como hubiera hecho su propia madre. El polluelo salió adelante sin ningún tipo de problema.

martes, 19 de febrero de 2013

Descubren una nueva especie de lagarto cretácico en Cuenca

Durante años diversos científicos han sostenido la hipótesis de que las serpientes tienen un origen marino. Un equipo de investigadores de la UNED ha analizado en el yacimiento de Lo Hueco, en Cuenca, varias vértebras de una nueva especie de lagarto terrestre del Cretácico Superior que ponen en entredicho tal hipótesis.
Los investigadores estiman que el lagarto descubierto tenía tres metros de largo y que su aspecto era muy semejante al del actual dragón de Komodo, el lagarto varanoideo más grande del mundo.
Los mosasaurios, reptiles que habitaban en los océanos del Cretácico Superior, pertenecen al mismo grupo de reptiles, el de los pitonomorfos, que las serpientes. Por ello la hipótesis del origen marino de estos reptiles siempre ha sido tomada en cuenta. El descubrimiento de este nuevo lagarto demuestra que los mosasaurios podían tener un origen terrestre.

Hábitos terrestres

“Hemos descrito una nueva forma de pitonomorfo del Cretácico Superior –hace unos 70 millones de años– que carece de las especializaciones anatómicas relacionadas con la adaptación al medio acuático y que, por lo tanto, era probablemente una forma terrestre”, explica Francisco Ortega, investigador del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED y uno de los autores del estudio que se publica en la revista Paläontologische Zeitschrift
Solo se había documentado un caso similar de un animal de este tipo que viviese en tierra, un caso de una especie en el Cretácico Inferior de Japón. Aunque el reptil de Lo Hueco parece pertenecer a una especie desconocida hasta ahora, los autores del trabajo se muestran cautos y esperan encontrar más restos óseos que confirmen sus datos para proponer un nombre específico.
“El hallazgo reafirma la hipótesis de que el ancestro común del grupo podría haber desarrollado hábitos terrestres similares a los lagartos varanos actuales”, apunta Ortega. Según esta teoría, el conjunto de reptiles podría haber adquirido progresivamente adaptaciones acuáticas en zonas cercanas a la costa y, posteriormente, haber colonizado el medio marino.