La Universidad de Cambridge anunció este miércoles el fallecimiento del fisiólogo Robert Edwards, de 87 años. Edwards es considerado el padre de Louise Joy Brown, el primer bebé concebido en un tubo de ensayo, en 1978; así como de los más de cinco millones de niños que desde entonces han nacido gracias a la técnica desarrollada por el científico británico, la fecundación in vitro.
El nacimiento de Louise fue toda una hazaña. “Sin duda, supuso un antes y un después en la historia de la medicina”, relata a este diario la bióloga Anna Veiga, responsable junto con el ginecólogo Pedro Barri del primer niño (en este caso, también niña, Victoria Anna Sánchez) nacido en España en 1984 mediante reproducción in vitro. Este hito supuso el punto de partida de una nueva parcela de la medicina. Edwards “fue el responsable de la aparición de una nueva especialidad ya consolidada: la medicina y biología de la reproducción”, destaca Veiga.
El fisiólogo británico comenzó a trabajar en el campo de la fecundación en la década de 1950. Desde entonces y a lo largo de 15 años fue desarrollando y perfeccionando modelos animales para poder aplicar la técnica con éxito en humanos. A lo largo de este camino, Edwards se apoyó en el ginecólogo Patrick Steptoe. “Edwards puso todo el conocimiento científico; Steptoe las herramientas, la técnica para acceder y manipular los óvulos humanos”, apunta Veiga. Por ello, la bióloga, actual presidenta de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología subraya que si alguien merece el título de padre probeta, ese es Edwards.
Fruto de esta colaboración ambos consiguieron demostrar, por vez primera, que era posible extraer un óvulo humano y fecundarlo fuera del cuerpo, en un laboratorio. Pero, además, que ese embrión podía transferirse al útero, implantarse con normalidad en el endometrio, desarrollarse como cualquier otro feto en el útero materno y nacer un niño perfectamente sano. Es decir, que se podían salvar algunos de los obstáculos que, hasta entonces, impedían tener hijos a parejas con problemas de fertilidad.
En el caso de Lesley, la madre de Louise, el problema era una obstrucción en las trompas de Falopio. En la actualidad, las técnicas de reproducción asistida no solo sirven para esquivar problemas de infertilidad. Además de dar vida, también ayudan a salvar vidas. Ya sea evitando la transmisión de enfermedades, como en los procesos de selección genética de embriones para descartar aquellos afectados por una enfermedad incurable y así cortar la cadena de transmisión de la patología de padres a hijos. O incluso mediante las técnicas que permiten seleccionar óvulos fecundados con determinados factores de compatibilidad gracias a los cuales, el niño que nazca podrá servir de donante de médula de un hermano enfermo y salvarle la vida. Todos estos procedimientos ello tiene como punto de partida el trabajo de Edwards y Steptoe.
Vengo de la llamada generación perdida, la que dio un puño sobre la mesa y puso todo patas arriba. Somos los que llegaron y gritaron: "No somos mercancia" ni la moneda de cambio de los bancos que hipotecan tu vida!
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miércoles, 10 de abril de 2013
domingo, 2 de diciembre de 2012
Cómo conseguir gratis una fecundación 'in vitro'
La mayoría de las parejas con infertilidad acaban recurriendo a la sanidad privada para intentar resolver su problema, debido a que existen muchos más centros privados que públicos. El coste de las terapias varía entre centros pero casi nunca baja de los 5.000 euros.
En Estados Unidos, donde los precios son algo más elevados, existen opciones para recibir tratamiento para la infertilidad de forma gratuita, algunas bastante llamativas. Como recoge en su blog Elisabeth Pedersen, existe lo que ella ha bautizado como fecundación 'in vitro' 'low cost' que, como hacen las aerolíneas de este tipo, permiten soñar con la maternidad asistida a mujeres y parejas cuya economía no les permitiría jamás afrontarlo.
La primera de las fórmulas sería someterse a un tratamiento de infertilidad en el contexto de una investigación clínica. La autora no pone ningún ejemplo concreto, pero explica que existen hospitales con investigaciones de este tipo para las que necesitan pacientes y recomienda a los padres con problemas de financiación que exploren esta opción en su área de residencia.
Otra opción es compartir ovocitos. Algunas clínicas ofrecen las posibilidad de financiar la fecundación in vitro a mujeres dispuestas a donar parte de sus ovocitos, aunque estos son primero utilizados en otras mujeres. Así, existe el riesgo de que no haya suficientes para ambas pacientes y, aunque el tratamiento sea gratis, no se llegue a llevar a cabo la fecundación in vitro.
Esta opción también se ofrece en algunos centros del mucho más cercano Reino Unido, donde las distintas sedes de 'London Women's Clinic' ofrecen la FIV de forma gratuita (solo hay que pagar por los medicamentos) a las mujeres que comparten sus gametos.
Otra alternativa es la llamada 'FIV mini', solo disponible para mujeres menores de 36 años. El coste de este tratamiento es aproximadamente un 60% menor que el convencional, porque se utilizan menos medicamentos para la estimulación ovárica y otras fases de la FIV.
De nuevo en EEUU, existen ofertas de distintas clínicas en las que, aunque se paga un poco más, el centro sanitario se compromete a devolver el dinero si no se consigue una gestación lo que, a largo plazo, puede salir más barato a la mujer que busca tener hijos mediante FIV.
En España, la fiebre de los cupones ha llegado también a la medicina y, con ello, a la fecundación in vitro. En el portal medprive ofrecían la semana pasada la posibilidad de someterse a un ciclo de FIV por 3.250 euros en lugar de su precio habitual de 4.600 euros en una conocida clínica madrileña, por poner solo un ejemplo.
También en España, algunas clínicas ofrecen la posibilidad de financiar a plazos y sin intereses los tratamientos de fertilidad, aunque el paciente siempre ha de pagar por los mismos.
En el otro lado del charco, sí existe la posibilidad de la gratuidad total, con clínicas que sortean ciclos de FIV a través de originales iniciativas. La red de centro de reproducción Sher ofrece en la actualidad la posibilidad de recibir un ciclo gratuito de FIV a las parejas que suban a su página de 'Facebook' un vídeo contando "su experiencia con la infertilidad".
Sin tanta creatividad, la entidad sin ánimo de lucro 'InterNational Council for Infertility Information Dissemination' pide donativos para financiar la FIV a mujeres que no pueden permitírselo, a través de acuerdos con clínicas de todo el país y con laboratorios farmacéuticos que aportan los medicamentos necesarios para la estimulación ovárica.
En Estados Unidos, donde los precios son algo más elevados, existen opciones para recibir tratamiento para la infertilidad de forma gratuita, algunas bastante llamativas. Como recoge en su blog Elisabeth Pedersen, existe lo que ella ha bautizado como fecundación 'in vitro' 'low cost' que, como hacen las aerolíneas de este tipo, permiten soñar con la maternidad asistida a mujeres y parejas cuya economía no les permitiría jamás afrontarlo.
La primera de las fórmulas sería someterse a un tratamiento de infertilidad en el contexto de una investigación clínica. La autora no pone ningún ejemplo concreto, pero explica que existen hospitales con investigaciones de este tipo para las que necesitan pacientes y recomienda a los padres con problemas de financiación que exploren esta opción en su área de residencia.
Otra opción es compartir ovocitos. Algunas clínicas ofrecen las posibilidad de financiar la fecundación in vitro a mujeres dispuestas a donar parte de sus ovocitos, aunque estos son primero utilizados en otras mujeres. Así, existe el riesgo de que no haya suficientes para ambas pacientes y, aunque el tratamiento sea gratis, no se llegue a llevar a cabo la fecundación in vitro.
Esta opción también se ofrece en algunos centros del mucho más cercano Reino Unido, donde las distintas sedes de 'London Women's Clinic' ofrecen la FIV de forma gratuita (solo hay que pagar por los medicamentos) a las mujeres que comparten sus gametos.
Otra alternativa es la llamada 'FIV mini', solo disponible para mujeres menores de 36 años. El coste de este tratamiento es aproximadamente un 60% menor que el convencional, porque se utilizan menos medicamentos para la estimulación ovárica y otras fases de la FIV.
De nuevo en EEUU, existen ofertas de distintas clínicas en las que, aunque se paga un poco más, el centro sanitario se compromete a devolver el dinero si no se consigue una gestación lo que, a largo plazo, puede salir más barato a la mujer que busca tener hijos mediante FIV.
En España, la fiebre de los cupones ha llegado también a la medicina y, con ello, a la fecundación in vitro. En el portal medprive ofrecían la semana pasada la posibilidad de someterse a un ciclo de FIV por 3.250 euros en lugar de su precio habitual de 4.600 euros en una conocida clínica madrileña, por poner solo un ejemplo.
También en España, algunas clínicas ofrecen la posibilidad de financiar a plazos y sin intereses los tratamientos de fertilidad, aunque el paciente siempre ha de pagar por los mismos.
En el otro lado del charco, sí existe la posibilidad de la gratuidad total, con clínicas que sortean ciclos de FIV a través de originales iniciativas. La red de centro de reproducción Sher ofrece en la actualidad la posibilidad de recibir un ciclo gratuito de FIV a las parejas que suban a su página de 'Facebook' un vídeo contando "su experiencia con la infertilidad".
Sin tanta creatividad, la entidad sin ánimo de lucro 'InterNational Council for Infertility Information Dissemination' pide donativos para financiar la FIV a mujeres que no pueden permitírselo, a través de acuerdos con clínicas de todo el país y con laboratorios farmacéuticos que aportan los medicamentos necesarios para la estimulación ovárica.
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