El exceso de peso en la población infantil sigue siendo un tema preocupante. Según un estudio realizado en 20.588 niños de distintos municipios españoles, el 21,2% sufre sobrepeso y el 7,1%, obesidad. En los más pequeños, aquellos que tienen entre tres y cinco años, más de uno de cada cinco tiene exceso de peso (el 5,7%, con obesidad y el 16,2%, con sobrepeso).
Así lo demuestran los datos presentados este lunes por la Fundación Thao, dedicada a la promoción de los hábitos saludables. En comparación con las cifras del año pasado, aseguran los representantes de la Fundación, parece haber "un estancamiento en la prevalencia de esta epidemia".
Como explica Rafael Casas, director científico de la Fundación, "la situación actual nos hace ver que la suma de esfuerzos es muy importante y que tenemos que seguir trabajando para conseguir nuestro objetivo. Nos estamos dando cuenta que las prevalencias de obesidad siguen siendo muy altas y que queda mucho trabajo por hacer".
En palabras del presidente de esta institución, Henri García: "Nos preocupa enormemente la elevada prevalencia entre los niños de menor edad. Para poder generar un cambio real en esta gran problemática, necesitamos una estrategia efectiva dirigida no sólo al fomento de la alimentación saludable y la actividad física, sino también actuando sobre factores psicológicos y sociales. Todos estos elementos son indispensables para resolver lo que ya se ha convertido en uno de los mayores retos para la salud pública de nuestro tiempo".
Según los últimos datos de la OMS, la prevalencia de la obesidad en el mundo se ha doblado en los últimos 30 años y se estima que el crecimiento siga siendo progresivo en el porcentaje de afectados por el exceso de peso. Aunque no se puede afirmar que el estancamiento mostrado por este estudio se pueda atribuir directamente a la implementación del Programa Thao –ya que no hay datos comparativos con municipios de control que no estén implementando este programa-, se trabaja sobre la hipótesis que el Programa actúa como freno de la tendencia al alza.
Según el responsable del área de evaluación e investigación de la Fundación Thao, Santi Gómez, "todavía no disponemos de un estudio que nos permita cuantificar nuestro grado de influencia en este cambio de tendencia. Para solucionarlo, y gracias a una Beca FIS del Ministerio de Economía y Competitividad y al IMIM-Instituto del Hospital del Mar de Investigaciones Médicas, estamos realizando un nuevo estudio de tres años de duración que nos permitirá comparar las diferencias en la evolución del exceso de peso infantil, y otras variables entre dos municipios (Terrassa y Sant Boi de Llobregat) donde esta institución implementa su programa y dos municipios de control (Molins de Rei y Gavà)".
Vengo de la llamada generación perdida, la que dio un puño sobre la mesa y puso todo patas arriba. Somos los que llegaron y gritaron: "No somos mercancia" ni la moneda de cambio de los bancos que hipotecan tu vida!
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lunes, 13 de mayo de 2013
domingo, 9 de diciembre de 2012
Una funda en el intestino delgado reduce la obesidad
Una nueva técnica poco agresiva se ha sumado a las opciones de tratamiento de la obesidad y, por ende, de la diabetes tipo 2. El método consiste en insertar una funda dentro de la primera parte del intestino delgado. Con ello, se reduce la posibilidad de que el organismo absorba los nutrientes. El sistema ha llegado ya a España, y el hospital de Bellvitge de Barcelona presentó ayer los resultados de sus primeros seis pacientes.
La intervención “se hace de manera ambulatoria y lo positivo es que no dura más de media hora”, ha declarado a Efe Jordi Pujol, el médico que ha dirigido los procesos. Además, “el paciente se queda en el hospital una noche para que esté bajo supervisión”. “El sistema reduce la mortalidad de la cirugía de la diabetes, que en nuestro centro es muy baja pero de esta manera la reducimos todavía más, aunque evidentemente el cero nunca existe”, ha añadido Pujol.
Los resultados del trabajo español son todavía muy preliminares, ya que se han presentado a las cuatro semanas de las intervenciones, cuando lo ideal es esperar un año para ver el efecto de la operación. Se espera que este represente una pérdida del 20% del peso.
El centro español no ha publicado aún los resultados, pero sí lo hizo el grupo pionero, el de Alex Escalona, de la Universidad Pontificia de Chile, que lo hizo el 24 de abril en Annals of Surgery. En el artículo sobre el sistema, llamado Endobarrier, se recogen datos de 39 individuos que pesaban, de media, 109 kilos. No todos los casos fueron exitosos. De los 39, 15 (el 38%) no completaron el periodo de 52 semanas previsto, sobre todo porque la funda se desplazó o el tubo se obstruyó.
El sistema tiene otros efectos beneficiosos colaterales con la reducción de peso. El primero es el de control de la glucosa, lo que ayuda a las personas con diabetes. Los investigadores calculan que podría beneficiar a un 40% de los afectados por las tipo 2 de esta enfermedad.
Uno de los pacientes intervenidos es Manuel Pradas, de 60 años y con dificultades de movilidad debido a un problema de columna, que le impedían realizar el ejercicio necesario para perder peso. Pradas, que ha perdido 12 kilogramos en un mes, ha dicho a Efe que tras la operación puede salir más, ya que ahora anda con muletas en lugar de ir en silla de ruedas y solo debe ponerse insulina una vez al día.
La intervención “se hace de manera ambulatoria y lo positivo es que no dura más de media hora”, ha declarado a Efe Jordi Pujol, el médico que ha dirigido los procesos. Además, “el paciente se queda en el hospital una noche para que esté bajo supervisión”. “El sistema reduce la mortalidad de la cirugía de la diabetes, que en nuestro centro es muy baja pero de esta manera la reducimos todavía más, aunque evidentemente el cero nunca existe”, ha añadido Pujol.
Los resultados del trabajo español son todavía muy preliminares, ya que se han presentado a las cuatro semanas de las intervenciones, cuando lo ideal es esperar un año para ver el efecto de la operación. Se espera que este represente una pérdida del 20% del peso.
El centro español no ha publicado aún los resultados, pero sí lo hizo el grupo pionero, el de Alex Escalona, de la Universidad Pontificia de Chile, que lo hizo el 24 de abril en Annals of Surgery. En el artículo sobre el sistema, llamado Endobarrier, se recogen datos de 39 individuos que pesaban, de media, 109 kilos. No todos los casos fueron exitosos. De los 39, 15 (el 38%) no completaron el periodo de 52 semanas previsto, sobre todo porque la funda se desplazó o el tubo se obstruyó.
El sistema tiene otros efectos beneficiosos colaterales con la reducción de peso. El primero es el de control de la glucosa, lo que ayuda a las personas con diabetes. Los investigadores calculan que podría beneficiar a un 40% de los afectados por las tipo 2 de esta enfermedad.
Uno de los pacientes intervenidos es Manuel Pradas, de 60 años y con dificultades de movilidad debido a un problema de columna, que le impedían realizar el ejercicio necesario para perder peso. Pradas, que ha perdido 12 kilogramos en un mes, ha dicho a Efe que tras la operación puede salir más, ya que ahora anda con muletas en lugar de ir en silla de ruedas y solo debe ponerse insulina una vez al día.
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